Leyendas urbanas
Soy maestra de Educación Infantil. Veo algunas caras de sorpresa. Lo imaginaba… Sí. Soy maestra de Educación Infantil. Me gusta que ese sea “mi nombre”. Pero también me encanta “mi apellido”: investigadora. Compruebo que las caras de sorpresa siguen ahí. Los que os sorprendisteis en un principio habéis contagiado a los que tenéis sentados al lado. Y a mí, no me sorprende. Ya he librado duras batallas -y no hablo de debates de moción de censura- frente a públicos exigentes. Exigentes, como vosotros, pero también con ganas de que le rompan los esquemas. Con ganas de dejarse transformar. Con ganas de cambiar algunas ideas preconcebidas que traen de casa. Ahora sí que sí. Definitivamente podríamos estar en cualquier lugar del mundo, menos en el Congreso de los Diputados. Pero bueno, volviendo a lo que me trae hasta aquí en esta preciosa mañana… Como podéis comprobar de un vistazo, las maestras de Educación Infantil no llevamos “babi”, o bata, o como quer...